Casi todos hemos oído hablar de tratamientos o terapias psicológicas, aunque muchas veces desconocemos de que se trata. A menudo iniciamos una terapia psicológica sin saber muy bien de que manera nos puede ayudar, y muchas otras veces evitamos pedir ayuda por desconocimiento o miedo a lo que nos podemos encontrar.

La finalidad de una terapia es la de orientar, descubrir y eliminar el malestar que se está experimentando, además de conseguir recuperar el equilibrio personal.

Algunos de los tratamientos más habituales son:

 

 

Estrés 

 Es la respuesta a una situación amenazante que produce una sobrecarga de tensión y perturba el equilibrio físico y emocional de la persona.

Algunos de los síntomas son problemas de memoria, alteraciones del estado del ánimo, nerviosismo y falta de concentración, irritabilidad...

 

 

Ansiedad

Se caracteriza por la aparición repentina de síntomas de aprensión. Sensación de falta de aire, palpitaciones, opresión o malestar torácico, sensación de ahogo o asfixia, miedo a perder el control...

 

 

Depresión

Su característica principal es la alteración del estado de ánimo. Pérdida de interés en la mayoría de las actividades. Alteraciones en el apetito y el peso, en el sueño o en la actividad psicomotora. Falta de energía, sentimientos de infravaloración o culpa, dificultad para pensar, concentrarse o tomar decisiones con claridad. Pensamientos recurrentes en torno a la muerte.

 

 

Trastornos de la Alimentación

Se caracterizan por alteraciones graves de la conducta alimentaría.

 

En la Anorexia hay una preocupación excesiva por el peso y una alteración de la imagen corporal, manifestándose un control excesivo por la alimentación y llegando a restringirla significativamente. Suele ir acompañada de ansiedad, depresión, tristeza infundada, pensamientos irracionales y autolesiones físicas.

 

 La Bulimia se caracteriza por episodios recurrentes de voracidad alimentaria (atracones), seguidos por conductas compensatorias inapropiadas cómo el vómito provocado, la utilización de laxantes o diuréticos, el abuso de fármacos, el ayuno o el ejercicio excesivo.

 

 

Fobias

Se caracterizan por la presencia de un nivel de ansiedad significativo en respuesta a una situación u objeto específico temidos, dando lugar a comportamientos de evitación.

 

La persona tiende a evitar la situación fóbica, aun reconociendo que su miedo es excesivo o irracional. Es importante destacar que el objeto o situación temida no supone una amenaza real para la persona o, si existe una amenaza, la reacción de miedo experimentada es desproporcionada respecto al miedo real.

 

 

Duelo

Es el proceso de adaptación emocional que sigue a cualquier pérdida de un familiar o ser querido. La intensidad y duración de este proceso serán proporcionales al significado de la pérdida.

En ocasiones las consecuencias de la pérdida y las acciones orientadas a la adaptación y superación de la misma pueden no elaborarse adecuadamente y surgir lo que conocemos como duelo patológico

 

 

Autoestima

Es la valoración que hacemos de nuestra manera de ser, de quienes somos, y del conjunto de rasgos corporales, mentales y espirituales que conforman nuestra personalidad.

Nuestros comportamientos influyen en nuestra autoestima.

La autoestima se aprende, es por ello que se puede cambiar y mejorar.